lunes, 30 de noviembre de 2015

El aborto inducido

 El aborto inducido

En relación al aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo, se refiere a la discusión, controversia y polémica sobre su práctica, contexto social y económico en el que se produce –referido especialmente a la mujer– así como la situación legal y penal aplicable en los distintos países y la diferente implantación de los derechos reproductivos y el acceso a la planificación familiar.
El número de abortos inducidos en todo el mundo anualmente es de unos 46 millones, 26 millones se llevan a cabo en países donde el aborto es legal y los restantes 20 millones se practican ilegalmente. El riesgo sanitario para la mujer que se practica clandestinamente un aborto como consecuencia de su ilegalidad ha llevado a que diferentes sectores sociales y organizaciones soliciten su legalización. Sin embargo, esta postura se ha enfrentado a otros sectores y organizaciones que defienden el derecho a vivir del nasciturus, fundados en el consenso científico y médico sobre el inicio de la vida humana en el momento de la fecundación.

Aborto inducido

La definición del aborto inducido como mera interrupción del embarazo resulta inadecuada ya que incluiría el nacimiento de un prematuro e incluso de un bebé maduro antes de completarse la gestación normal. La diferencia entre un aborto y un nacimiento prematuro es la viabilidad que la O.M.S. fijó en 22 semanas completas o 500 gramos de peso del feto. Por debajo de ese límite la interrupción del embarazo se considera un aborto, por encima un nacimiento prematuro.

Práctica del aborto inducido

El aborto inducido se ha practicado y se practica con métodos primitivos o que no cumplen mínimas condiciones médicas e higiénicas y que ocasionan en numerosos casos la muerte de la madre. La práctica moderna se lleva a cabo de dos formas: aborto con medicamentos y aborto quirúrgico

El aborto y los tipos

El aborto es la interrupción y finalización prematura del embarazo de forma natural o voluntaria. En un sentido más amplio, puede referirse al fracaso por interrupción o malogramiento de cualquier proceso o actividad.

Tipos de aborto

Aborto inducido

El aborto inducido es la interrupción activa del desarrollo vital del embrión o feto hasta las 22 semanas del embarazo. Puede tratarse de un aborto terapéutico (o aborto indirecto) cuando se realiza desde razones médicas, o de un aborto selectivo (interrupción voluntaria del embarazo), cuando se realiza por decisión de la mujer embarazada.3
A su vez, según la técnica empleada para inducir el aborto, se puede hablar de aborto médico o aborto con medicamentos y de aborto quirúrgico.

Aborto espontáneo

El aborto espontáneo o aborto natural es aquel que no es provocado intencionalmente. La causa más frecuente es la muerte fetal; por anomalías congénitas del feto, frecuentemente genéticas. En otros casos se debe a anormalidades del tracto reproductivo, o a enfermedades sistémicas de la madre o enfermedades infecciosas. Cuando la edad gestacional es superior a 22 semanas o el peso del feto supera los 500 gramos, se habla de muerte fetal. Entre los signos y síntomas se encuentran el sangrado transvaginal anormal, por el cual se tiene que ser valorada por su ginecólogo y verificar que no queden restos placentarios.

Aborto terapéutico

El aborto terapéutico es la interrupción provocada del desarrollo fetal. A diferencia del aborto inducido a este le preceden razones estrictamente médicas. Entre estos motivos cabe si la salud de la madre (física o mental) se encuentra directamente comprometida con dicho embarazo o en su caso, si la vida de la madre corre riesgo. Es importante diferenciar el aborto terapéutico del inducido, ya que, aunque ambos pueden ejercer legalmente el derecho de abortar, en el segundo influyen más factores socio-económicos como ser producto de una violación, tener la incapacidad de solvencia económica, entre otros.